En mi casa de Castellón, las lentejas siempre han sido el plato que nos devolvía a la realidad después de una mañana fría. Mi madre me enseñó que el secreto no es correr, sino dejar que el sofrito se deshaga casi hasta desaparecer para que solo quede su esencia. Recuerdo que ella siempre decía que la lenteja pardina es la más agradecida, y que el toque de pimentón de la Vera es lo que realmente le da alma al guiso. Para mí, cocinar este plato es revivir esas mesas largas donde el sonido de la cuchara contra el plato hondo era la mejor música del mediodía. Es un legado de paciencia y cariño que intento mantener vivo en cada cucharada.
Ingredientes
500 g de lentejas pardinas extra
4 zanahorias grandes
2 dientes de ajo
2 cebollas grandes
1 hoja de laurel
1 cucharada de pimentón de la Vera (dulce)
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 pimiento verde
2 tomates grandes
1 hueso de caña
2 chorizos
1 morcilla (opcional)
1/4 hueso de jamón
El agua necesaria para hacer las lentejas y rehidratarlas
7 g de sal (una cucharadita más o menos)
2 g de pimienta negra molida (al gusto)
Preparación
Seleccionas lenteja pardina extra y, aunque no es obligatorio, las dejas en remojo 12 horas para reducir el tiempo de fuego.
Descartas las lentejas que floten, las escurres bien y las lavas para eliminar cualquier impureza.
Picas finamente la cebolla, el ajo y el pimiento, y cortas la zanahoria en láminas o cuartos según su tamaño.
Sofreís la cebolla y el ajo en una cazuela con aceite de oliva durante 10 minutos antes de añadir el resto de verduras.
Incorporas el pimiento, el tomate, la zanahoria y el laurel, rehogando todo junto un par de minutos más.
Añades los huesos y una cucharada de pimentón de la Vera, removiendo rápido para integrar las lentejas escurridas.
Cubres con agua fría y retiras la espuma en cuanto empiece a hervir para limpiar el guiso.
Añades sal, pimienta, los chorizos y la morcilla tras la primera media hora de cocción lenta.
Retiras los embutidos y los huesos para aligerar el plato y terminas de cocer las lentejas otros 30 minutos a fuego lento.
Sirves el guiso en platos hondos con las rodajas de chorizo por encima y la zanahoria al gusto.
¡Buen Provecho!
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